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La influencia corsa en la cultura puertorriqueña

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Tiempo de lectura: 4 minutos

 

La historia de los corsos ha sido parte fundamental de la de Puerto Rico, tanto en lo social como en lo económico, y ha servido para que muchas personas de otros países establezcan su vida en la Isla. Los corsos son originarios de Córcega, una isla situada al oeste de Italia y el sureste de Francia. Anteriormente pertenecía a la República de Génova – Italia y en 1768 fue cedida a Francia para solventar una deuda. Por lo tanto, el origen de estas personas era italiano.

Los corsos se trasladaron a vivir a Puerto Rico en los primeros siglos después del descubrimiento de América. Iniciaron su llegada para así constituir el núcleo central de una enorme migración italiana al País.  Pero fue durante el siglo XIX que alrededor de 2,000 personas abandonaron su país natal con la esperanza de un mejor estilo de vida.

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Los corsos hablan una lengua itálica parecida al toscano y han sido parte de la sociedad puertorriqueña actual sin ningún problema. Esta población europea llegó a la Isla, donde se asentaron en zonas como Adjuntas, Lares, Utuado, Coamo y Guayanilla.

Según Marie Jeanne Paoletti Casablanca en su libro Los corsos en Puerto Rico (Casa Paoli), las causas de la emigración de corsos a Puerto Rico “deben buscarse primero en el ambiente de origen: Córcega es una isla del mar Mediterráneo cuya superficie es similar a la de Puerto Rico… La montaña marcó la vida del pueblo corso, cuyas actividades tradicionales giraban en torno a la tierra y crianza de ovejas”.

Además, la autora indica que la historia de Córcega “fue muy atormentada y que esa historia borrascosa junto a una geografía hostil creó condiciones favorables a la emigración, que se inició muy temprano en el pasado corso”. Córcega pasó por una gran cantidad de cambios políticos, y la ruptura de las relaciones con Italia, «obligó a los marinos mercantes a buscar nuevas rutas rumbo al oeste, hacia América y el Caribe. Los marineros fueron los primeros en partir, sus compatriotas agricultores y artesanos luego los seguirán, especialmente en tiempo de crisis”, añadió Paoletti.

Esta inmigración de corsos cambió por completo muchos aspectos de Puerto Rico, tanto económicos como políticos. El trabajo de esta población en la Isla se basó en fomentar las cosechas de alimentos indispensables para la producción y la economía puertorriqueña.

La labor de los corsos se basaba en el cultivo de café, azúcar y tabaco. Lograron hacer fortuna y terminaron liderando la industria del café dentro de la Isla de Puerto Rico para 1870, sobre todo en Yauco. Entre sus tácticas para lograr ingresos favorables estaba la de establecer conexiones con centros de compras de café para alcanzar el éxito y la evolución económica de Puerto Rico a nivel mundial.

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Un cruce de culturas

Han pasado muchos años desde que los corsos llegaron para quedarse a Puerto Rico, y actualmente hay un cruce de descendencia entre las dos culturas. Basándose en las características que identifican a los corsos y puertorriqueños, existe una mezcla de tradiciones y prácticas que hacen que cada uno pueda establecer una conexión sin perder su origen e idiosincrasia.

Muchas familias reconocidas como Antonini, Berlingeri, Santini o Palmieri, han sido parte de las atribuciones puertorriqueñas; han trabajado para la Isla, se han integrado a ella y la han defendido como suya. Otros apellidos como Franceschi, Mattei, Amill y Negroni fomentaron su trabajo en la producción de azúcar, con la finalidad de aumentar las ganancias propias y la economía de Puerto Rico.

El influjo de Córcega al principio fue un impacto para Puerto Rico, pero lejos de ser una mera invasión se convirtió en una fuente de producción y desarrollo económico. Sus trabajos incrementaron al punto de formar parte de la economía que surgía y crecía en Puerto Rico. Realmente los corsos constituyeron un grupo de inmigrantes que dieron un giro a Puerto Rico, sacando a flote solidaridad y unión entre ellos y puertorriqueños, para bien y enriquecimiento de la sociedad.

Comments 7

  1. Avatar Priscilla RivasLoria says:

    Excelente artículo sobre la contribución de la cultura corsa a la formación de la cultura puertorriqueña. Por casualidad, han desarrollado alguna investigación sobre la contribución de la migración catalana a la cultura puertorriqueña?

  2. Avatar J. Roberto Ramirez Vivoni says:

    Les felicito por el artículo sobre la infuencia corsa en Puerto Rico. La Asociación de Corsos de Puerto Rico estaría en la mejor disposición para colaborar con El Adoquin. El artículo tiene algunas inprecisiones sobre la historia de nuestros antepasados quienes se ubicaron principalmene en el sur de Puerto Rico, Decir que los corsos son «italianos» es casi un insulto. Otra vez gracias. J. Roberto Ramirez Vivoni, pasado presidente de la Asoc. de Corsos

  3. Avatar Mel Rock says:

    Increíble como no se menciona a Yauco cuna de los corsos..,

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