Icppr ad Icppr ad Icppr ad
Anuncio

Las transformaciones de la comunidad artística en Santurce ante el desplazamiento

Santurce

Suscríbase gratis a nuestra página

Tiempo de lectura: 7 minutos

 

El sector cangrejero, con el pasar del tiempo, ha rediseñado el concepto comunitario

Este artículo es parte del Nuestro Barrio Community Media Lab, un proyecto apoyado por la Online News Association, que dio herramientas a estudiantes de escuela superior de Santurce para hablar del barrio desde su perspectiva.

Por: Adriana Rocío Sálamo Fuentes

Desde los inicios de su historia, el barrio sufrió diversos cambios en su nombre. Se le denominó San Mateo de Cangrejos, Cangrejos, hasta hoy día que se le conoce como Santurce. “Un barrio grande, una comunidad”, así lo describió mi abuela, Celia, cuando me contaba como era Santurce en su tiempo.

El profesor y cangrejero, Lester Nurse, relató en el Museo del Barrio, que “los fundadores fueron negros cimarrones que llegaron desde las Islas Vírgenes”. Nurse expuso que, para 1880, se le otorgó a Pablo Ubarri Capetillo, el título de Conde de San José de Santurce, y bajo su influencia se cambió el nombre del barrio a lo que conocemos hoy. En el siglo 20, se comenzó a transformar el espacio con el proceso de urbanización, siendo la casa de obreros y obreras del País.

Taller Malaquita: Red solidaria de mujeres artistas

El Taller Malaquita es un grupo de mujeres artistas que gestiona proyectos culturales y fomenta la producción artística de mujeres en el Caribe y Latinoamérica. Su misión es aumentar el taller creativo a través de sus espacios de exhibición y sus talleres de arte en los que trabajan cerámica, serigrafía, madera, cristales, textiles, dibujo y pintura.

Santurce

Fundadoras del Taller Malaquita. Foto Suministrada.

En el 2016, con el fin de crear alianzas entre artistas, colectivos e instituciones independientes, que promueven el intercambio de ideas y un mayor desarrollo de la comunidad artística, inauguraron su taller en Santurce, entre ocho egresadas de la Escuela de Artes Plásticas y Diseño de Puerto Rico. El Taller Malaquita fue fundado por las artistas Zuania Minier, Rosenda Álvarez Faro, Coral del Mar Alemán, Yamileth Flores Reyes, Rosaly Mota, Andrea Pérez Caballero, Vero Rivera y Carolina Fernanda Serrano.

Una vez ubicadas en Santurce, realizaron colaboraciones junto a El Lobi, una organización cultural que promueve la producción artística y el pensamiento crítico mediante exhibiciones, conferencias, talleres educativos y residencias artísticas que parten del principio de la colaboración. En entrevista con Minier y Álvarez, comentaron que, con el paso de la pandemia en octubre del 2020, “se vieron obligadas a mudarse de su espacio de creación por los altos costos de los alquileres en Santurce”. Por otro lado, mencionaron que se sumaron los problemas económicos y el agravante del cierre prolongado debido a la emergencia de la pandemia. El Taller Malaquita actualmente opera desde la Avenida Nogal en el municipio de Bayamón.

Y No Había Luz

La compañía de teatro, Y No Había Luz, lleva a cabo, desde el 2005, una labor artística constante que aporta al crecimiento y desarrollo de la cultura puertorriqueña enlazando el arte al ámbito educativo. También, brinda a la comunidad un acercamiento directo a las artes plásticas y escénicas mediante talleres, piezas teatrales y proyectos de gestión cultural.

Santurce
Y No Había Luz. Foto Suministrada.

Según describieron, tienen como misión proveer experiencias artísticas interdisciplinarias que despierten en los individuos la sensibilidad, la belleza, la creatividad, la libertad de pensamiento y espíritu, la conciencia, la solidaridad y la justicia social en Puerto Rico y el mundo. La compañía está compuesta por Nami Helfeld, Yari Helfeld, Julio Morales, Yussef Soto, Francisco Iglesias, Pedro Iván Bonilla y Carlos Torres. En sus comienzos, utilizaban la casa de la abuela de Morales, en Villa Palmeras, para producir su arte. Desde el 2010, alquilan su espacio en la Avenida Ponce de León.

La gentrificación, ¿un impacto para Santurce desde sus inicios? 

“Gentrificación” es un anglicismo que se deriva del sustantivo gentry y su significado es alta burguesía, pequeña aristocracia, familia bien o “gente de bien”. Con esta palabra, se nombra al proceso mediante el cual la población original de un barrio o sector de escasos recursos es desplazada paulatinamente por otros de un nivel social y económico más alto.

Santurce

Santurce pasó de ser una comunidad pobre a una zona metrópolis, lo que llevó al aumento de precios. Los restaurantes y barras que empezaron a abrir por la popularidad de la zona se dirigieron a otro tipo de mercado. Además, según Álvarez, “la comunidad artística puede, sin intención, ser un agente de gentrificación al popularizar el área en que desarrollan y exhiben su arte”. “Uno que no quiere ser partícipe de ello, lo termina siendo de una manera inconsciente”, comentó Álvarez.

Esto me hizo recordar un día que mi abuela me buscó en la escuela, pasamos frente a una infraestructura y ella comentó: “Eso ahí era la oficina de tu abuelo, mira lo mucho que ha cambiado”. Sus palabras, al pasar por la antigua oficina de mi abuelo, que ahora es un edificio más alto, más grande y moderno de lo que solía ser, retumbaron en mi cabeza. Para mí, Santurce es arte, es mi segunda casa.

Mientras que Helfeld, expresó que “el arte nos une, nos mueve, es algo extraordinario. Debería ser parte de todas las comunidades y de todo el mundo. Al integrarte a una nueva comunidad, les artistas tienen que saber escuchar, no imponer. Tienen que poner a disposición de la comunidad que les acoge, sus herramientas artísticas. Yo diría, más bien, lograr que la comunidad los haga suyos”.

Los matices santurcinos 

Santurce, como todo, va evolucionando con el paso del tiempo. Desde el huracán María, Puerto Rico cambió, y hubo una necesidad de unión para seguir combatiendo la situación en la que nos encontrábamos. Durante ese tiempo, había niños jugando en las calles, fogones en los patios que alimentaban a toda la calle. Mientras que en la pandemia fue lo contrario, distanciamiento social, uso de mascarillas, y demás restricciones.

En el archipiélago existen los estatutos conocidos como la Ley 20 y Ley 22 que fomentan la exportación de servicios, lo que significa traer compañías extranjeras a la Isla, e incentivar el traslado de inversionistas extranjeros a la Isla, a través de la otorgación de incentivos económicos y eliminación del pago de contribuciones. Con la aprobación de estas leyes, aumentó el interés de los foráneos en invertir en Puerto Rico. Los factores como los huracanes y la pandemia fueron aceleradores para esta realidad.

¿Cómo la gentrificación y el paso de la pandemia han afectado la creación de arte?

Santurce alberga una gran cantidad de sedes de teatro, música, cines y galerías de arte. Todos estos espacios se vieron afectados por las restricciones de público y medidas preventivas que implementó el Gobierno desde el comienzo de la pandemia, en marzo del 2020. Innumerables eventos fueron cancelados, pospuestos o reducidos en capacidad, por lo que, por más de un año, dificultó que los artistas de la zona continuaran presentando su arte y obteniendo ganancias de ello para sustentarse. Además de la cancelación de eventos, exhibiciones y proyectos, los artistas fueron afectados por la falta de materiales y por los aspectos emocionales de las circunstancias. “Muchos de nosotres estábamos en crisis a la vez y no teníamos a donde ir, en esos momentos uno no podía ser empático, compasivo porque estábamos lidiando con veinte mil cosas a la vez”, expresó Minier.

Esto llevó a que Y No había Luz, se adaptara a la forma de reunirse. Como grupo de teatro, pudieron crear desde la distancia, en sus casas. Así comenzaron el proyecto del Club Centinela, talleres virtuales que fomentan la creatividad y la ecología. A través de este proyecto, los y las artistas crean arte inspirado en su entorno y circunstancias.

Y No Había Luz. Foto Suministrada.

Santurce en la actualidad

De ser un barrio poblado por afrodescendientes libres, en la actualidad es una zona metropolitana popularizada, aburguesada; en otros sectores se palpa el vacío de los espacios y la pobreza es real. Evidentemente, Santurce ha pasado por una transición en su ambiente social y físico. Todo por las remodelaciones de espacios y apertura de nuevos negocios como restaurantes, barras y souvenirs shops. Las personas pertenecientes a la comunidad no parecen recibir la atención debida, mientras se enfocan esfuerzos en los nuevos vecinos del área.

Estas dinámicas, potencialmente, ponen en riesgo el bienestar de la colectividad comunitaria que tan bien caracteriza a zonas como Santurce. El barrio que tanto se ha transformado desde sus inicios continúa evolucionando, y está en su comunidad mantener el carácter cangrejero.

Así entonces, se podría concluir que las necesidades de los visitantes se priorizan sobre las de los locales. Esto habría llevado a que el sentido de comunidad que tanto caracterizaba el barrio, perdiera fuerza. El recuperar este atributo nos llevará trabajo, pero nos ayudará a resistir en esta comunidad.

Deja un comentario

Anuncios

Traducir Página

Recientes